El Real Madrid sufrió una dura derrota en casa al caer 2-0 ante el Celta en el estadio Santiago Bernabéu, en un partido que no solo significó la pérdida de puntos clave en LaLiga, sino que también quedó marcado por un alarmante exceso de tarjetas amarillas y rojas que evidenció el descontrol del conjunto blanco.
El encuentro se le fue de las manos al equipo madridista en el tramo final. Jude Bellingham, Fran García, Álvaro Carreras, Federico Valverde, Rodrygo y Endrick fueron amonestados, mientras que Fran García y Álvaro Carreras terminaron expulsados, el primero por doble amarilla y el segundo por roja directa tras protestas e insultos al árbitro. En total, el Real Madrid acumuló múltiples tarjetas en cuestión de minutos, reflejo de la frustración y la impotencia ante el resultado adverso.
Pese a que los tiros directos al arco estuvieron igualados entre ambos equipos, la diferencia estuvo en la eficacia y, sobre todo, en el comportamiento disciplinario. El Celta, con goles de W. Swedberg (53’ y 90’+3), supo capitalizar el desconcierto del rival para sellar una victoria histórica.
Esta caída abrió el camino para que el Barcelona tome el liderato de LaLiga con 40 puntos, seguido por el Real Madrid con 36 y Villarreal con 35, en un contexto donde la lucha por el título comienza a definirse tanto por el fútbol como por el control emocional dentro del campo.



