La MLS se impuso 3-1 a la Liga MX en Austin, Texas, gracias a su contundencia frente al arco en el All-Star Game.
Los goles del equipo estadounidense fueron marcados por Surridge (28′), Baribo (51′) y Diego Luna (80′). Por parte del conjunto mexicano, descontó el joven Gilberto Mora (64′).
Aunque la Liga MX dominó la posesión del balón, generó poco peligro real. A pesar de sus intentos ofensivos, sus ataques carecieron de profundidad y se diluyeron antes de llegar con claridad al área rival.
En cambio, el combinado de la MLS cedió el control del balón, pero fue más efectivo al generar jugadas claras frente al arco mexicano, capitalizando sus oportunidades con goles bien ejecutados.
Los jugadores más destacados por la MLS fueron Diego Luna y Harsften, además del arquero Takaoka, quien brilló en el segundo tiempo con atajadas clave que mostraron su capacidad para resguardar el arco.
Por parte de la Liga MX, los elementos más desequilibrantes fueron Mora, Zendejas, Ramos y Ditta, quienes lograron buenas asociaciones en ataque y llevaron algo de peligro al área estadounidense.
La gran ausencia del partido fue la de Lionel Messi, delantero del Inter de Miami, quien no participó debido a una sobrecarga física, según explicó el comisionado de la MLS, Don Garber, en conferencia de prensa.
Tampoco pudo estar en el campo Jordi Alba, también del Inter de Miami, a pesar de haber sido convocado. El lateral español continúa su proceso de recuperación tras una lesión que lo ha mantenido alejado de las canchas durante varios meses.
El equipo de la Liga MX fue dirigido por André Jardine, entrenador del Club América, mientras que la escuadra de la MLS estuvo bajo la conducción de Nico Estévez, técnico del Austin FC.



